Sin que nadie acertara a dar una explicación concluyente, en el páramo desolado que tenían por jardín, surgieron unas flores.
Pequeñas, delicadas, perfectas. Dos de ellas eran de un vivo color rojo.
Liath
Sin que nadie acertara a dar una explicación concluyente, en el páramo desolado que tenían por jardín, surgieron unas flores.
Pequeñas, delicadas, perfectas. Dos de ellas eran de un vivo color rojo.
Liath
Bajo los cuidados de Jairo, Susana no sólo se recuperó de sus heridas.
Se abrió como flor en primavera por primera vez en años.
Liath
Las flores no sólo señalaban la llegada de la nueva estación.
Su aparición también implicaba que sus esfuerzos por mejoras estaban dando resultados.
Liath